Educación para la Prosperidad Humana
Nada más latente que la necesidad de cambiar el paradigma educativo cuanto antes. Estamos en el momento histórico de la humanidad con mayor información disponible, con una capacidad indiscutible para globalizar los problemas y las soluciones, y si así lo quisiéramos, para utilizar el conocimiento acumulado en la transformación de cómo vemos y queremos que sea el mundo para esta y las siguientes generaciones.
Los argumentos de una 'educación para la prosperidad humana' se enmarcan en una crítica a la teoría del capital humano, cada vez más aceptada, y en la que los limitados sistemas educativos modernos se reducen a la clasificación de los jóvenes para puestos de trabajo en una economía del pasado, los enlistan en una carrera por un éxito comparativo, y no priorizan el desarrollo de un pensamiento sistemico compasivo como eje estructural de sus programas de formación, contribuyendo a una crisis de salud mental que pareciera acercarse al adjetivo de "insostenible", amenazando aún más su futuro, su realización personal, y nuestra esperanza de un mundo mejor.
Entonces la pregunta es: ¿cómo fomentamos en todos nosotros un conjunto de capacidades humanas distintivas que nos capaciten no solo para desarrollarnos como individuos, sino también para contribuir al desarrollo de sociedades y economías, en armonía con el planeta?
Si la respuesta es una educación para la prosperidad humana, los sistemas educativos mínimo deberían:
- Ofrecer oportunidades y realización personal a todo el mundo, respetando y fomentando una gama más amplia de fortalezas, incluidas las aptitudes para el cuidado y la creatividad.
- Capacitar a las personas para diseñar y establecer la próxima serie de modelos económicos, sociales y organizativos.
- Ofrecer nuevas formas de ver, percibir e interpretar el mundo, de manera que se reconcilien creencias y valores contrapuestos, se reconstruyan el sentido y el propósito, y se restablezca el bienestar.

Desde este marco los proyectos en Humanness Enhancer pretenden apoyar el desarrollo de las cinco competencias sugeridas desde la OECD (2025), diseñadas para promover el sentido, la agencia y la seguridad humana, y en donde la competencia central es 'el Actuar en el mundo': la capacidad de encontrar el propio propósito, identificar la propia intención y elegir y llevar a cabo las acciones adecuadas.
Para actuar en el mundo, se recurre a otras dos competencias: la resolución adaptativa de problemas y la competencia ética. Actuar en el mundo es en sí mismo una de las tres competencias distintas que permiten a las personas encontrar sentido a sus vidas. Las otras son comprender el mundo, de una manera que reconcilie cosmovisiones contrapuestas, y apreciar el mundo (la belleza, la naturaleza y lo sublime).
Enfoques humanísticos globales
En la actualidad , desarrollamos talleres con los siguientes enfoques:
- La mentalidad internacional: ¿Qué tanto promovemos la comprensión del mundo como es y no como nos lo imaginamos?
- La guerra no es un juego de niños: lecciones de la 'Shoá' en la promoción de la paz
- Matriz de decisiones éticas: ¿Qué es lo correcto y por qué importa?
- Marco de Resultados para el Desarrollo (MRD): las personas como protagonistas del desarrollo.
”No podemos cabiar el pasado, pero podemos cambiar el significado que le damos y cómo afectará nuestro futuro“


